
Aunque he vivido muchos años en Cádiz, me gusta dejarme sorprender por esta ciudad. Procuro meterme en la visión que puede tener cualquier persona que la visite por primera vez.
Hace algunos meses pasamos un fin de semana allí. Nos quedamos en un hotel que me recomendaron y he de decir que me encantó. Su nombre es Argantonio y se encuentra en el casco antiguo. Aunque es pequeño, tanto la decoración como la hospitalidad que puedes encontrar allí, lo convierten en algo especial.




Una vez alojados allí, comenzamos lo que sería Un trocito de Cádiz, que no era más que una vuelta por lugares en los que hacía años paseaba y que ahora que por desgracia no vivo allí, me gusta volver a encontrar.
Uno de esos lugares es la Playa de la Caleta, con su balneario y su aroma a mar.




Otro lugar especial para mí es el Parque Genovés, donde los domingos cuando era pequeña solía ir a ver los patos y entrar en su cueva.




Muy cerca está el Barrio de la Viña. Lugar típico y que con los años ha mejorado mucho.


Riquísimas sus tapitas como las ortiguillas, que son anémonas fritas. Plato curioso por su sabor a mar.
Bueno, creo que como aperitivo está bien, al igual que esta primera entrada sobre Mi trocito de Cádiz. Volver, por supuesto que lo haré. De momento me conformo con estas pequeñas visitas que a modo de capítulos iré comentando.

Hasta pronto.
Zoegatys iPhone
0 comentarios:
Publicar un comentario